Sabía tanto que se había vuelto loco. De avanzada edad hizo de
su sobrino improvisado su único alumno.
Aconsejaba no abandonar nunca la lectura, y le animaba a continuar escuchando. Escuchar. Costumbre en desuso. Origen del necio, le repetía. Aquel hombre era capaz de hablar de cualquier tema, siempre con la misma pasión y sin perder la fe en sus palabras. Distinguía qué orador debía ganar su atención, y quien no. "Reconocer que se sabe y reconocer que no se sabe, he ahí la verdadera sabiduría."
Aconsejaba no abandonar nunca la lectura, y le animaba a continuar escuchando. Escuchar. Costumbre en desuso. Origen del necio, le repetía. Aquel hombre era capaz de hablar de cualquier tema, siempre con la misma pasión y sin perder la fe en sus palabras. Distinguía qué orador debía ganar su atención, y quien no. "Reconocer que se sabe y reconocer que no se sabe, he ahí la verdadera sabiduría."
Entonces el joven sonreía mientras le observaba prestándole toda la atención posible. Y cuando terminó de hablar, no hubo replica. Cómo mostrar tanta gratitud de haber tenido la suerte de llegarle
a conocer.
Nunca olvidó aquel bar de la esquina.
Nunca olvidó aquel bar de la esquina.
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