Y pensándolo bien, me conformo con menos...






lunes, 21 de febrero de 2011

Dimision

Mandé una carta con mis condolencias a la resaca dominical. Le di el pésame a los búhos. Y ahora, presentada mi dimisión a la nochea sus confusiones y a sus terribles y preciosas consecuencias, me he dado cuenta de que lo malo de madrugar es que a esas horas en la calle no te crucas con nadie interesante.

No ha salido el sol todavía, la luna ha abandonado el escenario, y las avenidas adquieren un tono grisáceo bastante fúnebre. Lunes. Con innata depresión. Sonríe, la pelota no se mancha.

1 comentario:

  1. Jeje. Hoy he empezado a trabajar a las nueve de la madrugada.
    Un abrazo burguete, eres grande! Lo de la dimisión a la noche me ha gustado.
    Tomo mantiene un tono onírico y surrealista que me divierte!

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