Y pensándolo bien, me conformo con menos...






lunes, 26 de marzo de 2012

Primavera (Parte I)


Primavera (1) Buenos días

Como por arte de magia se desvanecen las frías noches, las carreteras heladas. Se despiden los colores oscuros, las sombras, la niebla. Quedan relegados los silencios de bochorno, inventarios de leña y ceniza, aquel vinilo que no dejo de sonar, Bruce Springsteen cantó para nosotros “Mansion On The Hill”, y yo me dormí sin querer. Ahora es distinto, algo está cambiando, está aquí. ¿Oyes ya la primavera?

Las últimas noches de invierno deciden si mereces o no los primeros rayos de sol en el desayuno, la mujer desnuda, el buen despertar a su lado. La belleza natural irrumpirá sin trucos, y más importante todavía, sin trampas. Ella entonces abrirá sus ojos, dibujara con la yema de sus dedos figuras abstractas de vaho en la ventana de la habitación. Observaré entonces su pasatiempo preferido, sin pretenderlo, volveré a dormirme pensando que nadie está de más.
Primavera, nadie entiende cómo y porqué. Yo nunca fui buen jugador entre sabanas blancas, siempre agradecido por participar en tus juegos de fin de semana. Fuera me espera con ganas el viento, tiene ansia de pelea, no hay remordimiento… Niña, ¿quién no va a tener envidia de tu almohada?

Alguien ha hecho tostadas cuando sales de la ducha, ¿quién quiere café? Sírveme zumo y cállate. Me gusta el silencio por la mañana, y declarar la guerra poco antes de la madrugada. Volveremos a la cama después, hoy celebramos el adiós del invierno, mañana ya hablaremos de flores, de papiroflexia barata, de poesía forzada y brisas al atardecer.Al fin, primavera.